Las diferencias de clases sociales son el impedimento más grande para el amor de Chepe Fortuna y Niña Cabrales. Él es un humilde pescador del barrio el Tiburón que sueña con ser alcalde, y Niña Cabrales es una ecologista ambiental, que desciende de una acaudalada familia de la costa norte colombiana y sueña con ayudar a los pescadores de su tierra natal. Aunque ambos no se conocen personalmente, ellos sueñan el uno con el otro, sin saber que el futuro los unirá.
Niña decide enfrentar a unos delincuentes con violencia y ella termina como la víctima. Reina y su amigo, Lucas, la llevan a una clínica. Herlinda anda en malos pasos y su abuela teme lo peor.