Las diferencias de clases sociales son el impedimento más grande para el amor de Chepe Fortuna y Niña Cabrales. Él es un humilde pescador del barrio el Tiburón que sueña con ser alcalde, y Niña Cabrales es una ecologista ambiental, que desciende de una acaudalada familia de la costa norte colombiana y sueña con ayudar a los pescadores de su tierra natal. Aunque ambos no se conocen personalmente, ellos sueñan el uno con el otro, sin saber que el futuro los unirá.
Yadira recibe la noticia del doctor que espera un hijo, sabe que no es un Fortuna sino un Conrado. Niña va a verificar la traición, pero el celador le cambia el cuento, el dinero todo lo puede.