Harta de su ingrato trabajo de oficina, la panda roja Retsuko descarga la ira que acumula durante el día cantando death metal a todo pulmón en un karaoke.
En paro, sin hogar y (ahora) soltero, Haida se apoltrona en un cibercafé... y pasa mucha vergüenza cuando se encuentra con una amiga virtual en la vida real.