Harta de su ingrato trabajo de oficina, la panda roja Retsuko descarga la ira que acumula durante el día cantando death metal a todo pulmón en un karaoke.
La supervisora Tsubone envía a Retsuko a hacer un recado al Departamento de Ventas. Allí se enamora de Resasuke, un compañero al que conoció la noche anterior.